Enseñanzas de un Iniciado


PREFACIO

Este volumen de los escritos por Max Heindel, el místico occidental, es que abarca y encarna los últimos mensajes que envió en cartas mensuales a sus estudiantes. Estas lecciones, reimpresas después de que aquella gran alma fue llamada a un trabajo mayor en los mundos superiores el día 6 de enero de 1919, pueden hallarse en los libros siguientes, además del actual: "Masonería y Catolicismo", "El Velo del Destino", "La interpretación Mística de Navidad", Los Misterios de las Grandes Operas", Recolecciones de un místico"y "Cartas a los Estudiantes". Estos trabajos comprenden las últimas investigaciones de este vidente iluminado.

Los mensajes provechosos y el estímulo espiritual que los lectores han recibido de las palabras inspiradas de los volúmenes anteriores, sabemos que han tenido unos efectos trascendentales. Asimismo, presumimos que con el correr de los años los estudiantes avanzados e investigadores respecto de líneas de orden místico y oculto, comprenderán más y más el verdadero valor de las obras de Max Heindel. Sus palabras llegan a lo más profundo del corazón de los lectores. Muchos de los que han leído su primer trabajo "Concepto Rosacruz del Cosmos", Han quedado cautivados por él.

Max Heindel, que fue el mensajero elegido y autorizado de la verdadera Fraternidad u Orden Rosacruz, vivió las enseñanzas que enseñaba. Solamente uno que haya sufrido físicamente, como él sufrió durante toda su vida, es capaz de hacer vibrar las fibras del corazón de la humanidad. Únicamente uno que como él haya sentido los dolores de un nacimiento espiritual que le admitió en los planos del alma, puede escribir con el poder de cautivar a sus lectores. Como resultado de su nacimiento espiritual los escritos de Max Heindel que el legó a la humanidad pueden fructificar y dar fruto. Ojalá los lectores de este libro puedan sentir los latidos del corazón de este gran espíritu amante de la humanidad, quien sacrificó su propia existencia física en su deseo de impartir al hombre las verdades maravillosas que él recogió por medio de su contacto con los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz.

AUGUSTA FOSS DE HEINDEL